LUCÍA GIGANTO, Artista Tapicera.

Renunciar al concepto de belleza acostumbrado significa, en este caso, tener el privilegio de vernos inmersos en una atmósfera espiritual del medievo, expresada artesanalmente.

Un REPOSTERO era, en época primitiva, un paño cuadrado en el que las princesas bordaban las armas feudales de príncipes y señores y colocaban sobre los lomos de animales de carga o en balcones y antecámaras.

La palabra TAPIZ, que data del año 1112, nos remonta a una técnica antiquísima basada en la confección de paños nobles (rescatados por la artista de anticuarios de varios países), piezas brochadas, sedas adamasquinadas, pasamanería aúrea y argentada, todas ellas tratadas con tintes naturales, pero sobre todo, enriquecidos con hilos de oro y plata que enmarcan figuras cuyas siluetas se entrelazan con cordones hechos a mano.

Lucía Giganto es una leonesa que ha conseguido esa búsqueda de lo bello a través del refinamiento de estilos tan sobrios como el románico y el gótico españoles. Tras varias exposiciones en su ciudad natal y en otras capitales de nuestra geografía, sigue realizando al igual escudos de familia, motivos especiales para instituciones públicas y privadas, con unos éxitos que demuestran y confirman la calidad de la obra.

Pelayo Florence

.